Nuevo Suizo

Bar Muy Buenas desde 1896

Nada peor que el amor platónico a la roña. Viví trece años en el Raval e iba al Muy Buenas –emblema modernista inaugurado en 1896 como bacaladería, abierto en 1924 como bar- una vez por semana. Y nunca pasé del café con leche, o el ron con cola. La negrura sucia –en el ambiente y los muebles– tenía encanto pero no invitaba a comer. Ahora, Enric Rebordosa y Lito Baldovinos –arqueólogos experimentales de bares y restaurantes: rehabilitaron La Confitería y abrieron el Paradiso y Dr. Stravinski– acaban de reconvertirlo en casa de comidas. Con mucha peripecia. Cuando expiró el contrato del anterior inquilino, con un par de narices secuestraron el patrimonio: el icónico cartel, la mampara con cristalera y la barra. El Ayuntamiento lo recuperó todo y se quedó desmontado en el suelo durante un año.

Rebordosa recuerda: “El artesano que nos peritó los cristales de La Confitería nos dijo: ‘En el Muy Buenas se está liando. Id a ver si podéis hacer alguna cosa”Han pasado tres años: uno y medio de cierre y uno y medio de obras. Pero acaban de reabrirlo: una reforma integral en la que el extraordinario arte de la mampara “ha dictado que había que hacer en el resto del local”, dice. Hay quien dirá que ya no es auténtico, se lamentan. ¿Puro y verdadero? Antes aquí había mojitos, madera destartalada y cocina cubana y después palestina (dudosas las dos). ¿Qué pintaban, en un bar modernista? El objetivo, con los cocineros Aurelia Teichoa (Disfrutar) y Daniel Martínez (Raúl Resino), es “encontrar un punto de equilibrio entre el Gelida y el Gaig”, dice. El Gaig por las cocciones pero el Gelida por el ambiente de casa de comidas y cocina casera.

 

Y un repertorio basado en el recetario ‘La teca’ (del 1924, como el Muy Buenas!) de Ignasi Domènech, el Pompeu Fabra de la cocina catalana. De toma pan y moja: lo hago en las albóndigas con sepia en dos cocciones (fondo de sepia y sepia a la plancha). El sabor de mar de la salsa más la picada es de alta definición, brutal. Sigo mojando pan con la recuperación de la tortilla con jugo: tortilla de judías, butifarra negra, tocino y patata, terminada al horno y con caldo. Y antes he mojado pan en la ensalada de escarola, tomates de pera y bonito y una ‘miniclotxa’ (pan de payés relleno de verdura y ahumados). De postres, flan, pan con aceite y chocolate y ‘flaonas’ (los postres nacionales de Figueres ¡empanada de crema!).

 

fuente: Timeout

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